
Si armáis un equipo para campeón y no lo lográis, la desilusión es muy grande. Pero, si estabas a punto de no competir y terminas ganando, las emociones son distintas y extrañas al mismo tiempo.
El equipo Brawn GP se formó en las últimas semanas antes del inicio de la F1 y terminó haciendo un doblete en el GP de Australia, con Jenson Button y Rubens Barrichello respectivamente. Realmente parece increíble, sobre todo por el gran circo que montaron Ferrari, McLaren, Toyota y Renault de cara al inicio de esta temporada.
Una carrera extraña ha sido la de Melbourne, menos para Button, el cual dominó de principio a fin. Un par de toques al inicio y sobre el final, dejaron cosas pendientes, las cuales fueron resueltas posteriormente y entre lo principal dejaron quinto a Fernando Alonso.


