
Ayer veíamos cómo un Inter de Milan se hacía de su tercer Scudetto consecutivo al ganar a Parma como visitante por 2-0. También veíamos cómo la Roma perdía la fe al empatar con Catania de visitante 1-1 y sólo poder arañar la gloria.
La Juventus nos regalaba un partido de antología ante Sampdoria el sábado en un brillante 3-3 que pocas veces se vio. La Vechia Signora quedó en tercera ubicación por detrás de Roma y entró en lista de Champions League. Por el lado de Fiorentina las cosas resultaron ideales, ganó 1-0 en la visita a Torino y le robó la cuarta plaza a Milan para clasificar a la próxima Champions League.
Podría decirse que Inter fue el equipo más regular de la Serie A y que por eso consiguió lo que acaba de llevarse. Muchos dirán que Inter fue demasiado cauteloso y paciente y que su paciencia casi le cuesta que la Roma le robe la gloria en la última fecha. No resulta desacertado pensar de esa manera y más viendo que los milaneses pudieron definir el Scudetto varias fechas antes cuando le llevaban a los de la capital unos 12 puntos muy cómodos.
Lo cierto es que los neroazzurri sea como sea se han llevado la gloria del Calcio, una de las ligas más difíciles del mundo y a ese mérito no se lo quita nadie, ni siquiera aquellos que hayan probado el sabor amargo de ver a un Inter campeón casi por la mínima diferencia de puntos.