Lionel Messi colecciona sin sabores con Argentina, donde lo intenta pero no le sale casi nada, pero la tristeza parece pasársele cuando se calza la azulgrana del FC Barcelona y pisa el Camp Nou, donde parece el jugador más feliz del mundo, y eso se refleja en su juego.
Las estadísticas hablan por sí solas, Messi con el Barcelona tiene un promedio de gol de 0,69 goles por partido, mientras que con la celeste y blanca apenas es del 0,31, La Pulga ha marcado 196 goles en 281 partidos con el Barça, en cambio con Argentina ha marcado 20 goles en 63 participaciones, y con el gol ante Chile en el primer partido de estas Eliminatorias pudo cortar la racha de 16 encuentros oficiales sin marcar con la casaca Argentina.
En el Barcelona, Lionel goza de un ambiente perfecto para mostrar sus cualidades, y con un entrenador que hace todo lo posible para explotar su tremendo potencial, Messi marca la diferencia en cada partido, y muestra una y otra vez, que no es lo mismo asociarse con Iniesta, Xavi, Alves o Cesc, que hacerlo con Cambiasso, Banega o Rojo, y ni siquiera Higuaín y Di María son los mejores para el juego asociativo al que está acostumbrado Lionel Messi en su Barcelona. A fin de cuentas, Argentina debería jugar en el Camp Nou, para ver si puede encontrar la mejor cara de Lionel.