Si algo ha empañado al boxeo desde siempre, han sido los polémicos fallos de los jueces. Y el fin de semana pasado hemos vivido otro muy polémico, en el enfrentamiento entre Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez, donde no sé si el mexicano mereció ganar, pero está claro que el filipino tampoco.
Creo que lo más justo hubiese sido un empate, debido a que ambos conectaron golpes y ambos se midieron más de la cuenta sobre el final del combate. Pero los jueces no vieron eso, solamente Robert Hoyle, quien dio empate en 114, pero Dave Moretti y Glenn Trowbridge, dieron 115-113 y 116-112 respectivamente a Manny Pacquiao.
Esto indignó a todos los mexicanos, incluido el rincón de Márquez, la prensa que se manifestó en vivo y en los medios gráficos y al pueblo en general, quienes concluyen en que ha sido un robo. El fallo fue erróneo, y sin pasiones de por medio, porque ello es lo que precipitó a los mexicanos a manifestar tal bronca, lo más justo era el empate, tal cual lo declaró la tarjeta de Hoyle.







Con 35 años de edad, Oscar de la Hoya se siente como un juvenil que está dando sus primeros pasos en el boxeo. La pelea del próximo 6 de diciembre ante Manny Pacquiao, promete ser la velada boxística más grande de los últimos tiempos y el mexicano está llevando una preparación acorde.