
Más allá de la justa eliminación de España en las semifinales del Mundial Sub-17 a manos del organizador Nigeria, creo que aquí existe un problema que vengo evidenciando con los equipos africanos desde hace tiempo. Creo que los jugadores que actúan en las divisiones menores de estos seleccionados sobrepasan la edad límite.
En primer lugar, a simple vista es difícil de creer que estos chavales a los que se enfrentó España tengan 17 años o menos inclusive. El otro problema, es que generalmente en estos países las personas nacidas no son anotadas en el órgano correspondiente al mismo momento, sino que suelen hacerlo con bastante posterioridad y allí puede generarse la confusión de que se los anote en un año que no es el correcto.
Es cierto que la raza negra tiene condiciones musculares y físicas que la blanca nunca tendrá, sobre todo en destreza y resistencia pero, seamos sinceros creo que a nadie le parece que este seleccionado de nigeria como otros de Ghana y demás, cumplan con el límite de edad establecidos, al menos en lo biológico.

