Precisión, concentración, estrategia y fortaleza física-mental fueron los atributos que llevaron a este gran ciclista, Alberto Contador, a conseguir por segunda vez la Paris-Niza. Una prueba que significa un examen previo al Tour de Francia y al cual claramente es favorito para hacer apuestas.
Dimos cuatro argumentos claros de lo que puede hacer un verdadero atleta, pero el madrileño exhibió mucho más que eso. Su experiencia fue clave, como así también el trabajo en equipo, ambas fueron dos armas fundamentales para dar en el blanco.
Pues Contador respondió con soberbia jerarquía cada uno de los embates de sus rivales, que lo asecharon permanentemente, pero una mente fría y calculadora le permitió saber utilizar con altura los segundos de diferencias que obtuvo en cada una de las etapas.
