
Realmente ya no espero nada de Sergio García, porque sencillamente cada vez que me dispongo a mirar un torneo de golf con expectativa por la participación del español, termino golpeándome la cabeza contra las paredes.
El castellonense no puede levantar cabeza y terminó en la primera jornada del cuarto major de la temporada, el PGA Championship con seis golpes por encima del par de campo (78). Una muestra más de que García, al que dejo de llamarle niño, porque ya tiene más que la edad suficiente para ser considerado un mayor, no está en un buen nivel.



El golfista estadounidense, Kenny Perry, debió retirarse del PGA Championship por una lesión en el ojo.