
Es muy complicado para el entrenador tener que decirle a una figura como Allen Iverson, que comience el juego en el banquillo. Pues, el entrenador de los Pistons, Michael Curry, lo ha sentado en el banquillo durante los tres últimos juegos.
Es cierto que Iverson viene de una serie lesión en la espalada que le ha impedido tomar el ritmo necesario para volver a su nivel, pero también es cierto que no le agrada para nada tener que ser sustituto. Los jugadores como Iverson tienen un ego personal muy grande, donde este tipo de cuestiones jamás las aceptarán.

