
Apático, errático y mucha carencia de voluntad para ir a buscar un partido que con un poco de esfuerzo lo podría haber ganado. Pero los de Molin mostraron su peor faceta de lo que va de la temporada y cayeron merecidamente ante el Bizkaia Bilbao Basket.
Los blancos fueron en el terreno de juego un equipo falto de experiencia para afrontar estas circunstancias, una plantilla que nunca puso un granito de voluntad para hacer valer su jerarquía. Entonces la voluntad y las ansias por superarse de los hombres de negro los terminó por doblegar.

Parecía que estaba nocaut con la serie 0-2, pero la plantilla de Messina ha dado un golpe de autoridad en Vistalegre y ha logrado poner el 2-2 que lo transforma tan candidato como el Caja Laboral ha jugar la final.