
Él sabe que llega a este torneo y que lo ganará, así de sencillo se puede resumir la confianza que muestra Rafael Nadal cada vez que juega en Roland Garros. Pues, volvió a ganar una final y otra vez ante Roger Federer por 7-5, 7-6 (3), 5-7, y 6-1, lo cual le hace alcanzar su sexto grande parisino e igualar al sueco Bjorn Borg.
Nadal se mostró fuerte mentalmente desde el momento en que asumió que una derrota no solamente le quitaría la posibilidad de transformarse junto con Borg en los máximos ganadores de Roland Garros, sino en que también perdería el Nº1 de la ATP en manos de Novak Djokovic, que hacía fuerza por Federer.







