
El portero del Noia Freixenet, Luis Gil ha pagado sumamente barata la agresión propinada al árbitro Carles Bifes. Pues, el Comité Nacional de Competición y Disciplina Deportiva de la Real Federación Española de Patinaje ha decidido sancionarle por dos años y multar al club con 3.005 euros.
El incidente se produjo el pasado 13 de noviembre, donde Gil le propinó un golpe de stick en el abdominal al colegiado, éste le mostró la tarjeta roja y Gil enloqueció pegándole con el casco en la cara y causándole un corte.
Los directivos han tenido en cuenta el posterior arrepentimiento del jugador. Lo que no me queda claro, si se arrepintió por sentirlo o por conveniencia. Se le podría haber aplicado una sanción de 5 años y 30.000 euros de multa, pero se le ha sido considerado con el fallo.

