La razón por la cual las hermanas Williams son en gran parte rechazada en los Estados Unidos y en el resto del mundo es por mantener conductas un tanto arrogantes y de querer pasar por encima de todo el mundo.
Esta vez a Serena Williams se le fue la mano. En la semifinal ante Kim Clijster y luego de perder el primer set y con 6-5 en el segundo a favor de Clijsters, la juez de línea señaló con 15-30 una falta de pie a Serena Williams en su segundo saque, que suponía la doble falta y dos puntos de partido para la belga, cuando la norteamericana soltó la frase “Te voy a matar” a la juez de línea”.
Luego de consultas entre las diversas autoridades en pista, se decidió la “penalización de Serena por conducta antideportiva”, lo cual le daba el pase a la final a Clijster. Con un acto de arrogancia Serena cruzó la pista del lado de su oponente y le dio la mano asumiendo su derrota.
Más allá que fue por una penalización, Clijster fue mucho mejor en todo el partido que una Serena que solamente atinó a sus golpes duros sin direcciones. Pero, la cosa no terminó allí, cuando llegó el momento de la conferencia de prensa de Serena, ésta siguió con una actitud arrogante, casi ninguneando a los periodistas cuando preguntaban jugando con sus aretes y mirando para arriba.





