
Desde el comienzo de la temporada que vengo manifestando que el Valencia CF no tiene plantilla para jugar los tres torneos. Tal vez, haber quedado eliminado de la Champions League fue lo mejor que le pudo suceder al conjunto de Emery, porque seguir en la competición hubiese sido una utopía, sabiendo que no puede ganarla.
Cuando una plantilla está escasa en cantidad y en calidad, se debe apuntar a un único objetivo, sin descuidar el resto de los torneos, pero tiene que existir una prioridad. Emery ha decidido dar esa prioridad a la Europa League y no me parece mal, debido a que la LFP parece imposible para el Valencia y la Copa del Rey aún está en pañales.
Con otra plantilla, el Valencia hubiese accedido a los octavos de final de la Champions, pero el haber quedado en tercer lugar en su grupo y siendo superado por el Lverkusen denota la actualidad de este equipos. Desde la directiva ha partido un mensaje y es que el club necesita primero ganar un campeonato económico y luego uno deportivo.
Esto es difícil de aceptar para los aficionados, pero tal vez puedan ver a este conjunto jugando una final de la Europa League o en todo caso, de Copa del Rey. No se le debe pedir mucho más al Valencia, no es su temporada.







