
Es nada menos que Victoria Azarenka, esta bielorrusa que es fanática del fútbol y también de Lionel Messi, venció en la final del Open de Australia a la rusa María Sharapova por 6-3 y 6-0. Con este resultado, Azarenka no solamente ganó su primera final que disputó en un grande, sino que a partir de la próxima semana será la nueva N°1 de la WTA.
Cuando el cuadro final arrojó este partido, todos suponíamos que Azarenka podría ganar su primer grande, porque el historial decía que ya había vencido a Sharapova sobre superficies duras, en Standford 2010 y el año pasado en Miami.
Pero también temíamos que la presión por jugar su primera final de un Grand Slam podría jugarle en contra, cosa que solamente sucedió al inicio del primer set, con dos dobles faltas en su primer game y cediendo un quiebre a favor de la rusa.
Pero todo cambió con el correr de las bolas jugadas, Azarenka se soltó y desplegó el tenis que la ha llevado a ganar 12 partidos de forma consecutiva en lo que va del año, manteniéndose invicta. Ahora destronará a la danesa Caroline Wozniacki y habrá que ver si la nacida en Minks puede reinar por un largo período, cosa que en la WTA no sucede hace tiempo.

Victoria Azarenka ya está en la cuarta ronda del primer Grand Slam del año, el Open de Australia luego de obtener una victoria muy cómoda, 6-2 y 6-4, ante Mona Barthel, y ahora se convierte en una de las favoritas para quedarse con el torneo.
Ser local y estar en la final del Masters 1000 de Miami femenino, hacía que pocos piensen en otra cosa que no sea una victoria de Serena Williams. Pocos, menos Victoria Azarenka, la cual venció a la norteamericana por 6-3 y 6-1 y se quedó con el certamen.