
La belga número 2 del ranking WTA anunció su renuncia a jugar al tercer Grand Slam del año al no estar recuperada de su lesión en el tobillo. Kim Clijsters había regresado al circuito en Roland Garros después de un período de ausencia por la lesión en su tobillo derecho, lesión que se produjo al sufrir un resbalón durante la boda de su primo.
Kim eligió el torneo de s-Hertogenbosch para tomar contacto con la hierba y como preparación para Wimbledon, pero cayó en primera ronda con la italiana Romina Oprandi, partido en donde se resintió de sus molestias en su tobillo, y tras su derrota la belga declaró su baja para Wimbledon, la tenista se mostró muy frustrada tras lo sucedido ante de uno de sus torneos favoritos.
Además luego de Roland Garros la belga rompió relaciones con su entrenador Carles Maes, que la acompañaba en el circuito los últimos años después de verse sorprendida en segunda ronda por la holandesa Arantxa Rus, quedándose únicamente con su preparador físico Wim Fissette. Parece ser que este 2011 no es el año de la tenista belga.