
Desde el nuevo siglo han llegado los triunfos para el tenis español en el plano grupal. Parecía poco probable cuando los chicos de Emilio Sánchez Vicario arribaron a Mar del Plata que pudieran retornar con su tercera ensaladera de plata en la historia.
Sin embargo, a medida que fueron pasando los puntos, España demostró ser un equipo y Argentina una reunión de individualidades. Se sabe que el tenis en sí mismo es un deporte individual, pero la Copa Davis implica jugar en grupo sin importar que tan fuerte sean los jugadores adversarios.
Fernando Verdasco se encargó de sentenciar el cuarto punto dejando la serie 1-3 para los ibéricos. El español que reemplazó a última hora a David Ferrer se impuso ante José Acasuso por (6-3, 7-6, 6-4, 6-3 y 6-1).
Verdasco pudo imponerse pese a sus intermitencias en el juego, algo que ya había demostrado en el dobles, pero enfrente tuvo a un Acasuso que ha tenido un mal año y era previsible una derrota. Es cierto que el argentino estuvo cerca de estirar la serie hasta el quinto punto, pero de todas formas Verdasco también pudo cerrarla antes.
El equipo español dio una muestra de cómo se debe jugar la Copa Davis y espero que los criollos hayan mamado un poco del significado de grupo. Decir que Argentina no tendrá otra chance como esta es muy apresurada, pero si dejar en claro que será muy complicado.

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