Como ha podido revertir la historia Roger Federer en tan sólo doce meses. Pues de aquellas lágrimas del 2009 cuando fue derrotado en la final del Australian Open por Rafa Nadal pasó a obtener su cuarta corona en Melbourne.
Solamente los números uno logran que la historia pueda cambiar a favor ellos y Roger lo es. Nada pudo hacer el correcto Andy Murray para impedir que el suizo se quede con la final por 6-3, 6-4 y 7-6 (13-11). Federer estuvo implacable por donde se lo mire y tal fue la resignación del escocés que terminó manifestando al final del partido, “No puedo jugar como él”.
Creo que nadie puede hacerlo como Roger, por ello suma 16 Grand Slam y por ello es el mejor jugador de todos los tiempos. Como si esto fuese poco, creo que este 2010 parece más tranquilo para Roger, pues ninguno de los tenistas que vienen detrás demuestra un nivel para llegar a incomodarlo.
En definitiva, creo que deberemos prepararnos para ver nuevamente un año de tenis teñido con la bandera suiza.

