
Si alguien conocía de sequía en el deporte, ese era Juan Carlos Ferrero. No sé si el “mosquito” conocía por no poder ganar o simplemente por haber desplazado el tenis a una escala de prioridad menor que en sus comienzos.
Lo concreto, es que el valenciano no lograba levantar un trofeo desde el Masters Series de Madrid en 2003 y se ha sacado las ganas, tras vencer en la final del torneo de Casablanca a Florent Serra.
Un ex número uno devenido al 115 del ranking de la ATP vuelve a estar en las primeras planas del tenis mundial.
No me han gustado las decisiones de Ferrero, sobre desplazar el tenis y dedicarse a diversiones en su vida privada, pero es lógico que sean decisiones personales, y ahora me alegra verle ganar nuevamente.
Espero que el español pueda aprovechar la temporada de polvo de ladrillo, donde solamente defenderá algunos pocos puntos y viendo que está en buena forma, puede volver a estar en un puesto digno del ranking mundial.