
David Ferrer no pudo alcanzar por tercera vez en su historia las semifinales del Masters 1000 de Miami, se topó ante Mardy Fish. El norteamericano expuso un juego sin fisuras y aprovechó cada error del valenciano para sacar diferencias.
No fue el partido esperado para Ferrer, el alicantino no disputó su mejor tenis y dejó escapar una gran oportunidad para volver a estar entre los cuatro mejores de la competencia. Resulta difícil encontrarle una clara explicación a su derrota, pero lo cierto es que fue más por errores propios que virtudes ajenas las que lo privaron de estar en semifinales.
La primera manga demostraba que el de Jávea necesitaría más que concentración y buen juego para derrotar a un inspirado Fish que puso en jaque al español en el cierre del set, a partir de entonces el de Minnesota dominó las acciones del juego y se llevó el triunfo aprovechando las dudas que mostraba Ferrer para marcar un punto.
La derrota no debe quitarle merito al español que sigue produciendo una gran temporada 2011, queda mucho por disputar y seguramente que el próximo evento que afronte será ideal para que David pueda tomarse revancha y demostrar sus verdaderas cualidades.