
¿Se puede pedir algo más? Pues, no creo que Andy Murray tenga hasta el momento en su carrera un pasaje que supere el actual. El escocés venció a Juan Martín del Potro en la final del Masters 1000 de Montreal por 6-4 (4), 7-6 (3) y 6-1 en dos horas y 34 minutos de lucha.
No solamente Murray se llevó el trofeo en Canadá, sino que a partir de hoy lo celebra como el número dos del mundo, luego de desplazar a Nadal al tercer lugar del escalafón mundial. Estoy seguro que de aquí al final de la temporada Murray irá a la caza de Federer y lo que también me genera seguridad es que pueda alcanzarlo.
La gran cita de Estados Unidos será donde todos se jueguen las posibilidades de dar la última gran escalda de la temporada, aunque el Masters final puede ser decisivo también.
La victoria del británico sobre el argentino ya es simplemente cuestión de psicología, pues para Del Potro Murray es un estigma que parece no tener solución. Veremos que sucede con el escocés que viene encendido y parece haber concretado el proyecto de jugador que siempre insinúo desde su aparición en el tenis profesional.