
El camino de Rafael Nadal hacia la medalla dorada, estuvo llenos de piedras por culpa de Novak Djokovic. El balear necesitó más de dos horas para volver a derrotar al serbio y meterse en la final olímpica.
Nadal se llevó el partido con un marcador de 6-4, 1-6 y 6-4. El set inicial, comenzó muy parejo y Nadal obtuvo el primer quiebre cuando estaban igualados en dos juegos por bando, diferencia que le sería suficiente para llevarse el set.
En el segundo parcial, Djokovic demostró el tenis sobrio y contundente que posee pero el cual no puede extender por demasiado tiempo. Así se llevaría el juego con una diferencia abrumadora.
Nadal parecía sentir el trajín que lleva acumulado en todo el año, pero si algo lo caracteriza es la garra, su tozudez y confianza en él mismo. El mallorquín sacó fuerzas de donde no las tenía, corrió hasta la última bola y emocionó no solamente a un país sino a un planeta entero.
Rafa con la victoria se metió en la final olímpica, donde deberá enfrentar al chileno Fernando González, quién derrotó al estadounidense James Blake. El español ha garantizado la tercera medalla para la delegación roja, ahora resta saber si será plateada o dorada.
