
Es lamentable decir esto, pero me parece que Andy Murray no ganará nunca un Grand Slam. Pues, no porque su nivel no sea digno, sino porque es levemente inferior al de otros tres talentos como los de Djokovic, Nadal y Federer. Además, al británico se le ha hecho como un estigma de este problema, ya que mantiene su casillero de majors en blanco y eso comienza a pesarle.
Esta vez no pudo vencer al Nº1 del mundo, y eso que jugó bien inclusive en el último set, cuando las piernas ya pesaban demasiado. Pero no es suficiente, Murray tenía que apretar el acelerador en el cuarto set, cuando estaba 2-1 arriba, pero se dejó estar y Novak Djokovic lo pasó por arriba, con esa diferencia y el comienzo del quinto set, el serbio alcanzó nuevamente la final del Australian Open.
Creo que el seno de Murray, deberá saber extraer lo positivo de este juego y es que ha podido dominar el mejor tenista del mundo en la actualidad, si bien no pudo vencerlo, logró ponerle incomodo, algo que no todos pueden. Está bien, alguien puede pensar que para ser Nº4 del mundo, lo mínimo que se necesita es eso, pero ha habido quienes no lo lograron siendo parte de los cuatro primeros clasificados.
Insisto, el tenis de Murray es fenomenal, pero cae ante batallas físicas como las de hoy. Para desgracia del escocés y del tenis británico, Andy tuvo la desgracia de coincidir con tres jugadores que sin dudas quedarán en la historia del tenis, como lo son Federer, Nadal y Djokovic. Ojala pueda Murray ganar un grande, lo concreto, es que ahora serán nuevamente Djokovic y Nadal los finalistas en Melbourne.
