Realmente todos pensábamos que podía ser el Roland Garros de David Ferrer, no tal vez por su nivel actual, sino porque había tenido la fortuna de que lo acompañe el cuadro, para al menos, terminar con su mejor actuación en el Grand Slam parisino.
Pero, esto no va a poder ser, ya que el alicantino se despidió remotamente al caer con el austríaco Jürgen Melzer por un tanteo de 6-4, 6-0 y 7-6(1), en el juego correspondiente a la tercera ronda del certamen.
Nunca pudo encontrarle la vuelta al parido Ferrer y eso lo terminó pagando ante un rival que aprovechó las oportunidades de quiebre y sencillamente lo barrió de la pista en el segundo set, dejándole al español la moral por el piso. En fin, no sé si hablar de fracaso para David, pero sí de que ha desperdiciado una oportunidad inmejorable de firmar su mejor actuación en Roland.
