
Inesperado traspié tuvo en su debut la selección de waterpolo en la Super Final que se disputa en Niz, Serbia. El rival, Estados Unidos, se presentaba como accesible en los papeles, pero en el agua mostró el temperamento que les falto a los españoles para quedarse con la victoria.
La falta de recursos para concretar las escasas opciones de convertir, la desconcentración y la falta de practicidad para resolver un encuentro cerrado fueron las consecuencias de la dura derrota en el inicio de la Super Final. Incluso cuando los norteamericanos estaban en desventaja numérica, tampoco pudo ser aprovechada esa situación por los españoles.
Los dirigidos por Rafael Aguilar aun conservan intactas sus posibilidades de seguir en la lucha por las medallas, pero deberán sortear dos rivales entre los cuales Montenegro se presenta como el más duro. Pero España puede revertir la situación, este traspié debe fortalecer al grupo para ir en busca de la clasificación y estar entre los mejores de la elite del waterpolo.
